- Efectos del estrés en los dueños de mascotas sobre los perros en la clínica veterinaria
- En la literatura especializada
- La investigación…
- Hallazgos clave
- ¿Cómo puedo, como dueño de una mascota, hacer que mi perro se sienta seguro?
- Aquí hay 5 preguntas frecuentes detalladas sobre el tema "Cómo lidiar con perros ansiosos y cómo los dueños de mascotas pueden hacerlos sentir seguros":
- Resumen: La influencia del estrés en los dueños de mascotas sobre el comportamiento de los perros en la práctica veterinaria
- Fuentes
Efectos del estrés en los dueños de mascotas sobre los perros en la clínica veterinaria
Basado en: Leslie Sinn, CPDT-KA, DVM, DACVB, Behavior Solutions, Ashburn, Virginia

En la literatura especializada
Byrne A, Arnott G. ¿Empatía o apatía? Investigación de la influencia del estrés del dueño en el estrés canino en un entorno desconocido. Ciencia del comportamiento animal aplicado. 2024;279:106403. doi:10.1016/j.applanim.2024.106403
La investigación…
El estrés puede afectar negativamente el comportamiento y el bienestar de los perros, y los factores relacionados con el dueño de la mascota pueden influir en los niveles de estrés de los perros en la clínica veterinaria.1
Objetivo del estudio:
Este estudio investigó si los cambios en el nivel de estrés del dueño afectan el nivel de estrés de los perros en un entorno desconocido.
Diseño del estudio:
28 perros y sus dueños fueron divididos en dos grupos:
- El primer grupo fue expuesto a una situación de estrés leve: tenían que resolver un problema de matemáticas y luego hacer una breve presentación oral.
- El segundo grupo vio un vídeo sobre ejercicios de respiración meditativa.
Durante el experimento, se indicó a los dueños que ignoraran a sus perros. Se monitoreó la frecuencia cardíaca y su variabilidad, tanto en los dueños como en los perros. Se registraron los niveles de estrés de los dueños antes y después del experimento. Se grabó en video a los perros y posteriormente se analizó su lenguaje corporal relacionado con el estrés.
Resultados:
Ninguna de las intervenciones produjo una diferencia significativa en la frecuencia cardíaca ni en la variabilidad de la frecuencia cardíaca de los dueños ni de los perros. Sin embargo, la frecuencia cardíaca de los perros disminuyó con el tiempo, lo que sugiere que los perros se tranquilizan en nuevos entornos cuando se les da tiempo para aclimatarse. Esto respalda la idea de que el estrés se puede reducir cuando se les da a los perros la oportunidad de adaptarse (por ejemplo, durante una visita a la clínica).²
Se encontró una correlación entre la frecuencia cardíaca y la variabilidad de la frecuencia cardíaca de los dueños y sus perros. El análisis de componentes mostró que los comportamientos clasificados como "alerta" en los perros (p. ej., estar de pie, mirar fijamente, jadear, caminar de un lado a otro) se correlacionaron positivamente con la frecuencia cardíaca media de los perros.
Los resultados de este estudio respaldan los conceptos de referencia social y contagio emocional entre dueños y perros. Esto significa que el comportamiento del dueño puede influir en el comportamiento del perro, y viceversa.³ Señales visibles, como el comportamiento de alerta, pueden ayudar a identificar perros estresados.
Hallazgos clave
Consejos prácticos importantes:
- La conducta de ansiedad es común en la clínica:
Se estima que hasta el 79% de los perros muestran signos de estrés al ingresar a la clínica veterinaria.⁴ Abordar la ansiedad y el estrés a través de la aclimatación y la creación de la experiencia más positiva posible (consulte la literatura recomendada) puede ayudar a reducir el estrés. - El estrés del dueño puede afectar al perro:
Aunque el estrés del dueño puede influir en el nivel de estrés del perro, la mayoría de los perros se sienten más cómodos en presencia de su cuidador principal.⁵ Los exámenes y tratamientos deben, si es posible, realizarse en presencia del dueño. - Los perros tensos y ansiosos también aumentan el estrés de sus dueños:
En estos casos, un plan de medicación preventiva para reducir la ansiedad y el estrés puede ayudar a que la visita al hospital sea más agradable para todos los involucrados.⁶ - Carga del cuidador:
Esto puede suponer una carga considerable para los dueños, especialmente en el caso de pacientes incurables, con enfermedades crónicas o con problemas de conducta. Esta carga se puede reducir simplificando el tratamiento, definiendo claramente los objetivos del mismo y planificando los siguientes pasos junto con el dueño.⁷
¿Cómo puedo, como dueño de una mascota, hacer que mi perro se sienta seguro?
Como dueño de una mascota, puede brindarle seguridad a un perro ansioso de diversas maneras, principalmente brindándole calma, confianza y experiencias positivas. Ante todo, es importante mantener la calma y la serenidad, ya que los perros son muy perceptivos al lenguaje corporal y al estado emocional de sus cuidadores. Una voz tranquila, movimientos suaves y un comportamiento predecible ayudan al perro a orientarse hacia su cuidador.
Rituales como una secuencia fija en la preparación de la Visita veterinaria, Llevar un objeto familiar (p. ej., una manta o su juguete favorito) y un entrenamiento específico en pequeños pasos (desensibilización) puede brindar mayor seguridad. El entrenamiento basado en recompensas y el refuerzo positivo, como premios o elogios cuando el perro se mantiene tranquilo en situaciones estresantes, fortalecen la confianza a largo plazo. Es fundamental no abrumar al perro, sino darle tiempo para que procese los nuevos estímulos a su propio ritmo.
Aquí están 5 preguntas frecuentes detalladas sobre el tema „Cómo lidiar con perros ansiosos y cómo los dueños de mascotas pueden brindarles seguridad“:
¿Por qué mi perro está tan ansioso en el veterinario, aunque normalmente está tranquilo?
Muchos perros presentan repentinamente ansiedad intensa en la clínica veterinaria, aunque parezcan relajados en la vida diaria. Esto se debe a que las visitas al veterinario presentan a los perros una multitud de estímulos desconocidos y potencialmente amenazantes: olores extraños (p. ej., de desinfectantes u otros animales), ruidos desconocidos, un espacio reducido, suelos resbaladizos, luces brillantes y contacto cercano con desconocidos. Todo esto puede desencadenar rápidamente una respuesta de estrés en los perros, especialmente en aquellos con un temperamento sensible o experiencias negativas previas.
Además, los perros perciben muy bien la tensión de sus dueños; registran incluso pequeños cambios en la postura, la voz o la respiración. Cuando una persona está tensa, inconscientemente amplifica la percepción de que "algo anda mal". Esto puede crear un círculo vicioso: el perro se asusta, el dueño se pone ansioso, lo que a su vez intensifica el miedo del perro. El entrenamiento regular, las conexiones positivas con la clínica veterinaria y el apoyo emocional adecuado del dueño pueden contrarrestar este círculo vicioso a largo plazo.
¿Qué puedo hacer para que mi perro se sienta más seguro antes y durante la visita al veterinario?
La preparación es clave. Acostumbre gradualmente a su perro a todo lo que ocurre durante una visita al veterinario. Esto incluye practicar cómo subirse al coche, entrar a la clínica (incluso sin cita previa), pesarlo o que otra persona lo sostenga, todo sin estrés y siempre con refuerzos positivos como premios, caricias o juegos.
Durante la visita, su presencia y tranquilidad son cruciales. Háblele con calma a su perro, mantenga un contacto físico suave si lo disfruta y evite movimientos bruscos. Lleve objetos familiares como una manta, una camiseta usada o un juguete para crear una "zona segura". Muchas clínicas veterinarias ahora ofrecen enfoques "sin miedo", que se centran en tratar al animal con el mínimo estrés y prestando especial atención a su estado emocional; asegúrese de preguntar sobre esto.
Para perros particularmente ansiosos, un plan de calma adaptado a sus necesidades individuales y recomendado por un veterinario puede ser útil. Este puede incluir remedios naturales, aerosoles de feromonas o, en casos graves, medicamentos recetados. Sin embargo, estos nunca deben administrarse sin consultar a un veterinario.
¿Cómo puedo saber si mi perro está realmente asustado o simplemente incómodo?
El lenguaje corporal de un perro proporciona muchas pistas sobre si se siente incómodo o realmente asustado. Cuando experimentan una inseguridad leve, los perros suelen mostrar señales de desescalada, como bostezar, lamerse los labios, apartar la mirada o girar el cuerpo. Estas señales sirven para reducir la tensión y evitar conflictos.
El miedo, por otro lado, puede manifestarse con un comportamiento de evitación más intenso: temblores, cola metida, postura agachada, músculos tensos, jadeo, salivación excesiva, ladridos, gemidos o incluso quedarse paralizados. Algunos perros intentan huir o reaccionan agresivamente por miedo.
Una característica distintiva importante es la intensidad y duración del comportamiento, así como la reacción a los estímulos: un perro ansioso a menudo ya no puede interactuar con la comida ni jugar, reacciona con excesiva sensibilidad a pequeños desencadenantes y sus reacciones ya no son controlables. Preste atención a estas señales y, en caso de duda, consulte con un veterinario especialista en comportamiento o un adiestrador canino especializado en comportamientos relacionados con la ansiedad para una evaluación precisa.
¿Puedo entrenar completamente a mi perro para que haga desaparecer el comportamiento temeroso?
La ansiedad en muchos perros puede reducirse significativamente mediante un entrenamiento específico, pero no siempre es posible una "cura" completa, especialmente cuando se trata de una ansiedad genéticamente predispuesta o de experiencias pasadas profundamente arraigadas. Por lo tanto, el objetivo principal del entrenamiento es mejorar la calidad de vida del perro, minimizar el estrés y permitirle afrontar situaciones que le provocan ansiedad de forma segura y segura.
Un enfoque de formación probado es la combinación de desensibilización (habituación gradual al detonante) y Contracondicionamiento (Asociar el factor desencadenante con algo positivo). Es importante estructurar el entrenamiento en pasos pequeños para que el perro nunca se sienta abrumado. Por ejemplo: en lugar de llevar al perro directamente a la veterinaria, comience por que se acerque al edificio, luego entre y luego explore la sala de espera, todo a su propio ritmo y con refuerzo positivo.
Al mismo tiempo, puede ser útil trabajar la resiliencia general del perro al estrés, por ejemplo, estableciendo rutinas, proporcionándole ejercicio físico, estimulación mental y cuidadores constantes. En muchos casos, se recomienda la colaboración con un terapeuta conductual cualificado.
¿Qué puedo hacer si mi perro tiene miedo a ciertas personas (por ejemplo, veterinarios)?
Si su perro tiene un miedo específico a ciertos grupos de personas —a menudo veterinarios, hombres, personas que visten cierto tipo de ropa (por ejemplo, batas de laboratorio)—, es importante trabajar en generar confianza y reforzar las asociaciones positivas con estos estímulos. Esto significa que el perro debe aprender: „Esta persona no presagia nada malo, sino que me trae cosas buenas“.“
Un posible primer paso es establecer un ritual positivo: la persona encargada —en una clínica, posiblemente un miembro del equipo veterinario— le da regularmente al perro una golosina de alto valor sin tocarlo. Solo cuando el perro permanece relajado se pueden practicar otros pasos, como acariciarlo o tocarlo. Es importante que siempre se le permita retirarse. Forzarlo o abrumarlo solo agravará el problema.
A veces también es útil cambiar de clínica veterinaria o buscar específicamente un especialista en comportamiento veterinario o una clínica certificada "Fear-Free" con experiencia en este tipo de perros. A largo plazo, es crucial no solo preparar al perro para los procedimientos veterinarios, sino también recuperar su confianza en la situación mediante encuentros controlados con personas amigables.
Resumen: La influencia del estrés en los dueños de mascotas sobre el comportamiento de los perros en la práctica veterinaria
El estrés en los dueños de mascotas es un factor importante que puede influir considerablemente en el comportamiento y el bienestar emocional de los perros, especialmente en situaciones estresantes como las visitas al veterinario. Los estudios demuestran que el estrés del dueño no debe considerarse de forma aislada, ya que los perros son muy sensibles al estado emocional de sus cuidadores. El estrés del dueño puede transmitirse directamente al perro, un fenómeno conocido como... contagio emocional o referencia social es conocido.
Un estudio científico ha demostrado que el estrés en los dueños de mascotas puede tener efectos mensurables en la frecuencia cardíaca y el comportamiento de un perro. Incluso si los valores fisiológicos del dueño no aumentan significativamente, el estrés en el dueño puede influir en el comportamiento del perro, manifestándose como alerta, inquietud o conducta de evitación. El estrés en el dueño a menudo hace que el perro se muestre más ansioso o hipersensible a los estímulos porque percibe la inseguridad de su dueño.
Por lo tanto, es fundamental reconocer y reducir activamente el estrés del dueño de la mascota para garantizar que su visita a la clínica veterinaria sea lo más relajada posible. Algunas maneras de reducir el estrés incluyen ejercicios de respiración, proporcionar información con antelación o practicar ciertos procedimientos. Si se ignora el estrés del dueño de la mascota, puede tener consecuencias como ansiedad transferida, aumento de problemas de comportamiento o incluso agresividad en el perro. El estrés del dueño de la mascota no solo afecta negativamente al perro, sino también a la calidad del tratamiento veterinario y a la colaboración con el equipo de la clínica.
Un aspecto clave para manejar el estrés en los dueños de mascotas es la comunicación. Los equipos veterinarios deben responder con empatía a las inquietudes y reconocer las primeras señales de estrés en los dueños de mascotas. Al mismo tiempo, se debe informar activamente a los dueños de mascotas sobre su influencia en el comportamiento de sus animales. Si el estrés en los dueños de mascotas surge de la falta de información, incluso una breve conversación informativa puede brindar alivio.
Sin embargo, si el estrés en el dueño de la mascota es causado por la preocupación por la salud del animal, por ejemplo, en el caso de enfermedades crónicas o terminales, esto se conoce como el llamado Carga del cuidador. Incluso en estos casos, el estrés del dueño de la mascota debe abordarse específicamente, por ejemplo, simplificando el plan de tratamiento o brindándole apoyo emocional. A largo plazo, resulta beneficioso que las clínicas creen estructuras que reduzcan el estrés tanto para el dueño como para el animal, por ejemplo, mediante salas de espera separadas, salas de tratamiento con bajo estrés o una programación de citas más flexible.
En resumen, el estrés en los dueños de mascotas es un factor crítico en la práctica veterinaria. Si no se reconoce o se subestima, puede llevar a interpretaciones erróneas del comportamiento animal. Una mejor comprensión de los efectos del estrés en los dueños de mascotas ofrece la oportunidad de mejorar de forma sostenible las experiencias veterinarias, tanto para animales como para personas. Medidas como el coaching, la terapia conductual o el uso de medicamentos calmantes pueden reducir eficazmente el estrés en los dueños de mascotas. Las sesiones regulares de entrenamiento de desensibilización y el refuerzo positivo en la vida diaria también reducen el estrés en los dueños de mascotas a largo plazo, especialmente en el caso de perros ansiosos o inseguros.
En definitiva, el estrés en los dueños de mascotas es un factor grave, a menudo subestimado, en la práctica diaria. Mediante educación específica, empatía y cooperación, se pueden reducir significativamente los efectos negativos del estrés en el comportamiento y la salud de los animales. Al abordar abiertamente el estrés de los dueños de mascotas y ofrecer apoyo práctico, se establece una relación de confianza, la base de una atención veterinaria exitosa.
Fuentes
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- Hernandro L. Factores que influyen en el nivel de estrés de los perros en la sala de espera de una clínica veterinaria. Informe estudiantil. Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas; 2009.
- Merola I, Prato-Previde E, Marshall-Pescini S. Referencia social de los perros hacia sus dueños y extraños. PLoS One. 2012;7(10):e47653. doi:10.1371/journal.pone.0047653
- Döring D, Roscher A, Scheipl F, Küchenhoff H, Erhard MH. Comportamiento canino relacionado con el miedo en la práctica veterinaria. Veterinario J. 2009;182(1):38-43. doi:10.1016/j.tvjl.2008.05.006
- Stellato AC, Flint HE, Dewey CE, Widowski TM, Niel L. Factores de riesgo asociados con el miedo y la agresión relacionados con el veterinario en perros domésticos. Ciencia del comportamiento de los animales aplicados. 2021;241:105374. doi:10.1016/j.applanim.2021.105374
- Volk JO, Thomas JG, Colleran EJ, Siren CW. Resumen ejecutivo de la fase 3 del estudio de utilización de la atención veterinaria de Bayer. J Am Vet Med Assoc. 2014;244(7):799-802. doi:10.2460/javma.244.7.799
- Kuntz K, Ballantyne KC, Cousins E, Spitznagel MB. Evaluación de la sobrecarga del cuidador en dueños de perros con problemas de conducta y factores relacionados con su presencia. J Vet Behav. 2023;64-65:41-46. doi:10.1016/j.jveb.2023.05.006
Sugerencias de lectura
- Sin Miedo: líderes en bienestar animal. Sin Miedo. Consultado en febrero de 2025. fearfreepets.com
- Miller P, Sinn L, eds. Atención cooperativa veterinaria: mejora de la salud animal mediante la colaboración con veterinarios, dueños de mascotas y entrenadores de animales. Publicaciones Dogwise; 2024.
- ¿Qué es el manejo de bajo estrés? CattleDog Publishing. Consultado en febrero de 2025. cowdogpublishing.com/LSH
