La electroquimioterapia en perros es una terapia moderna para tumores locales que está ganando cada vez más atención en la medicina de pequeños animales. Desde una perspectiva veterinaria, la electroquimioterapia en perros resulta particularmente interesante cuando un tumor se localiza en una zona de difícil acceso, cuando se sospecha la presencia de células tumorales en los márgenes tras la cirugía o cuando se busca el tratamiento local más específico para el perro. Es importante destacar que la electroquimioterapia en perros no es un tratamiento eléctrico alternativo, sino un procedimiento oncológico en el que se combinan impulsos eléctricos cortos con un agente quimioterapéutico.
Como veterinario con amplia experiencia en medicina, cirugía y tratamiento de tumores en pequeños animales, no considero la electroquimioterapia para perros de forma aislada, sino siempre en el contexto del diagnóstico, el tipo de tumor, el estado de salud general, la edad, las comorbilidades, la calidad de vida y las expectativas del propietario. Este tratamiento puede ser muy beneficioso para ciertos tumores, pero no sustituye automáticamente la cirugía, la quimioterapia convencional, la radioterapia ni el tratamiento paliativo del dolor. El factor crucial es si la electroquimioterapia es médicamente apropiada y técnicamente factible para cada perro en particular.
En la electroquimioterapia para perros, un principio activo, a menudo bleomicina o, en ciertos protocolos, cisplatino, se combina con impulsos eléctricos. Estos impulsos abren temporalmente la membrana celular de las células tumorales, lo que permite que el fármaco penetre en ellas con mayor eficacia y ejerza un efecto más potente. El Royal Veterinary College describe la electroquimioterapia como un procedimiento en el que los impulsos eléctricos mejoran la absorción de la quimioterapia intravenosa en el tumor; además, se describen efectos locales como la electroporación y la influencia en el riego sanguíneo del tumor.